martes, 24 de junio de 2008

Legales o Ilegales?


La polémica ley de expulsión de inmigrantes clandestinos aprobada el pasado miércoles por el Parlamento Europeo contempla la detención por hasta 18 meses y la prohibición por cinco años para volver a entrar en el viejo continente. La ley, llamada Directiva de retorno, prevé detención para una persona sin papeles mientras se tramita su repatriación, la posibilidad de retener a menores no acompañados y la prohibición de volver a territorio europeo por cinco años a cualquier expulsado. La ley también garantiza la asistencia jurídica a todos los indocumentados. Hasta la aprobación de esta directiva, ocho de los 27 países de la Unión Europea (UE) podían retener por tiempo ilimitado a inmigrantes irregulares sin prestarles ayuda legal.


Varios gobiernos latinoamericanos expresaron ayer fuertes palabras contra las nuevas leyes migratorias europeas aprobadas esta semana.

Venezuela, Perú, Ecuador, Paraguay y Chile unieron sus voces para reclamar por la nueva y más fuerte legislación aprobada el miércoles anterior por el Parlamento Europeo.

La ley, llamada Directiva de retorno, prevé hasta 18 meses de retención para una persona sin papeles mientras se tramita su repatriación, la posibilidad de retener a menores no acompañados y la prohibición de volver a territorio europeo por cinco años a cualquier expulsado.

La ley también garantiza la asistencia jurídica a todos los indocumentados. Hasta la aprobación de esta directiva, ocho de los 27 países de la Unión Europea (UE) podían retener por tiempo ilimitado a inmigrantes irregulares sin prestarles ayuda legal.

La medida europea afectaría a más de tres millones de inmigrantes pertenecientes a la Comunidad Andina de Naciones, que integran Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, según datos de la Cancillería ecuatoriana.

La mayoría de ellos está en España. En total, se calcula que en la UE hay alrededor de ocho millones de inmigrantes ilegales.

El mundo avanza en todos los sentidos, pero no lo hace en las instituciones políticas, económicas y sociales, que siguen siendo las mismas que hace 200 años. La misma explotación, el mismo clasismo, la misma discriminación, el mismo colonialismo con palabras y ropaje nuevo. Nosotros los suramericanos vemos que los países europeos, y en particular España, instala sus transnacionales en nuestro territorio, como lo hace acá en Perú Telefónica; hace negocios fabulosos con los sectores claves de las economías de los países del continente, y al mismo tiempo trata a los suramericanos en España como personas de una categoría menor, no respetando sus derechos básicos, considerando delincuente a quien por necesidad, huyendo de situaciones extremas muchas veces, ha dejado su tierra.


Me impresiona el porcentaje de inmigrantes árabes en toda la comunidad europea, de todas las edades, incluyendo personajes que son investigados y que significan un riesgo para la estabilidad de la propia comunidad, pero que sin embargo tienen el ingreso a toda la comunidad, especialmente Alemania e Inglaterra, con todas las facilidades del caso, claro muchos de ellos son estudiantes, pero es un hecho aceptado además por los propios europeos la existencia de personajes subersivos y radicales.


Los latinos, por otra parte, significan la mano de obra, barata por cierto, en la comunidad europea, no significan riesgo económico, puesto que se ganan el pan de cada día con el sudor de su frente, no son extremistas muy por el contrario todos, sin excepción, digo esto sin temor a equivocarme, son católicos practicantes, y pasan una gran parte de su tiempo en su religión, que no es extremista, al contrario practica el amor al prójimo.


Mientras que los europeos se niegan a hacer ciertos trabajos pesados, o labores del hogar, como limpiar sus propias casas, los latinos se dedican a esto, con orgullo, con dedicación, con sacrificio, todo por una suma irrisoria, no nos equivoquemos, vivir en europa no es fácil, nada más opuesto a la verdad, este sacriificio lo hacen en honor a sus familias, por mejorar su vida. Pero cada hermano latino que vive en europa extraña su hogar, su país, su familia, su comida, sus costumbres.


Creo además que el europeo está errado al creer que las leyes migratorias son un favor para los latinos, son parte de los derechos de todo ser humano: migrar, no es un delito, y si se trabaja por ello es un honor, al cual los latinos tienen absoluto derecho, pongamonos a pensar nos hace mucho mas dignos que ellos.


Los presidentes de nuestra región, deben exigir el respeto que los latinos se merecen, luchar por nuestros derechos, acuérdense que Europa aún con un mercado activo, no sería nada sin nuestras importaciones, ya es tiempo de poner las reglas del juego, y dejar de ser explotados, Ya No somos colonias.


Cuál es tu opinión? tienes familia, amigos en Europa?